LAS MANÍAS DE MIS ALUMNOS

¡Hola hola!

Espero que el principio de semana esté yendo bien, con nieve o sin nieve. La mía está yendo pichí-pichá (me encanta enseñarles esto) con muchísimos deberes que corregir y cartas de referencias por escribir.

Hoy me gustaría proponer una actividad que confieso que no es una actividad como tal pero que salió muy bien el otro día en clase y nos reímos un montón. (Uf, qué difícil me resulta evitar decir “un montón” para que no aprendan expresiones tan coloquiales.)

Estábamos leyendo un texto cuando de repente apareció la palabra “manía” y pensé “Ay, Dios, ya verás”. Confieso que intenté hacerme la loca pero obviamente, antes de terminar de leer el párrafo, alguien soltó la temida pregunta: "¿Qué es manía?"

No sé porqué pero desde que empecé a trabajar en esto me he cruzado en varias ocasiones con esta palabra. ¿Por qué la usaremos tanto?
El caso es que me ha costado sangre, sudor y lágrimas explicarla y creo que si me estoy convirtiendo en mejor profe es gracias a “manía”.
Viñetas desternillantes de Agustina Guerrero, Diario de una volátil

Te propongo que antes de que me sigas leyendo, pienses un momento cómo definirías esta palabra.
…..
….
¿Ya?

¿A que no es tan fácil?
Recuerdo que mi primer año lo expliqué fatal. Tan mal que se pensaban que era un trastorno obsesivo compulsivo (TOC).
Durante el segundo año ya fue un poco mejor la cosa porque les puse un ejemplo de una manía mía: yo siempre tengo que dejar las zapatillas de estar por casa una pegada a la otra antes de dormir. Es decir, si no están totalmente juntas no me meto en la cama. Se rieron tanto, tanto, tanto que debieron pensar que tenía TOC, así que vuelta a lo mismo.
Este año les he dado la definición de mi querida RAE: “preocupación caprichosa y a veces extravagante por un tema o cosa determinados” y se lo he explicado después con mis palabras. Además, les he vuelto a poner mi ejemplo diciendo de antemano que no estoy loca aunque se han vuelto a reír a carcajada limpia. La diferencia es que este año les he mandado de deberes pensar en una manía que tengan y eso ha ayudado mucho.

Título: Nuestras manías

Nivel: a partir de B1 (creo que debido al vocabulario en un nivel inferior no se sacaría tanto partido a la actividad)

Duración: de 10 a 15 minutos

Objetivo: podemos utilizar esta actividad para narrar y también puede ser útil para practicar la función de pedir opinión, de tal forma que un alumno pregunte al otro si a él le parece raro o si a él también le pasa. Creo que si se puede destinar más tiempo a esta actividad, sería muy interesante para practicar la función de mostrar interés o reaccionar con expresiones como “¿en serio?”, “¡no me digas!”, “qué horror”, etc. ¡Se lo pasan genial!

Destreza: expresión oral

Secuenciación: puesto que no es tan fácil ser consciente de las propias manías que tiene uno, veo mucho más fácil mandarles de deberes que piensen una.
Les pongo por parejas y les pido que se lo cuenten a su compañero mientras yo voy dando una vuelta por la clase. Luego, pregunto en alto a aquellos que han dicho las cosas más disparatadas para que todos lo oigan y para que vean que yo no soy la única loca.



¡Cuidado!: es importante irse parando con cada palabra más específica o de mayor nivel para asegurarse de que todos la entienden.

Ejemplos: me hace mucha gracia imaginarles pensando constantemente durante toda la semana en mi clase y sus manías.
La verdad es que todo esto me ha hecho sacar dos conclusiones: lo absurdos que somos y lo importante que es para nosotros encontrar el equilibrio antes de que acabe el día, como si con una manía pudiéramos ponerlo todo en orden.

Aquí os dejo mis favoritos, espero que os saquen una sonrisa:

  •  Una chica siempre tiene que comer arroz en forma de cuadrado, es decir, tiene que empujar los granos de arroz con el tenedor de tal forma que quede un cuadrado perfecto. Impresionante.
  •  Otro alumno dice que cuando tiene que esperar por ejemplo en el médico o hasta que empiece una clase, empieza a contar “5, 4, 3, 2, 1” y así una y otra vez hasta que le llama el médico o yo entro en clase. Me da miedo.
  • Una alumna dice que tiene que escuchar música antes de dormir. Le pregunto que si es música clásica o relajante y me dice que no. Nada más ni nada menos que reguetón y Daddy Yankee. No sé si me encanta o me espanta.
  • Otra chica dice que no puede irse a la cama si no ha cerrado previamente las cremalleras de  todos sus bolsos o mochilas. De locos.
  • Otra cuando se va a la cama y se despierta en medio de la noche porque está nerviosa y no se puede dormir, se va directa a la cocina a limpiar. Y luego me dicen a mí con la limpieza…
  • Un chico dice que si ve algún error de ortografía en italiano o en inglés, le tiene que decir a la persona que está mal escrito aunque no la conozca. Este es de los míos.
  • Mi alumna, la que conté que se quitaba las botas de agua en clase, dice que como deja los zapatos en la entrada y va por casa en calcetines, no puede entrar a la cocina con los mismos calcetines, así que, señoras y señores, tiene unos calcetines especiales para la cocina. De mis historias favoritas.


¡Feliz resto de semana! :)

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